Somone: laguna, manglares y relax en Senegal

Si buscas un refugio de paz en la costa senegalesa, Somone es tu destino. Este pequeño pueblo situado entre Saly y Mbour cautiva a los viajeros con su hermosa laguna, su ambiente relajado y una autenticidad que sus vecinos más turísticos han perdido.

Descubre qué ver en Somone (Senegal)

La Laguna de Somone es el corazón y el alma del pueblo. Este brazo de mar que penetra en tierra firme está rodeado de manglares que crean un ecosistema de extraordinaria riqueza. La mejor forma de explorarla es en piragua, deslizándote entre los árboles mientras observas pelícanos, garzas, martines pescadores y decenas de especies más.

Los paseos en piragua se pueden contratar fácilmente en el pueblo. Un recorrido típico dura entre una y dos horas y cuesta alrededor de 10.000-15.000 CFA por barca, que puede compartirse entre varios viajeros. El atardecer es el momento más mágico, cuando la luz dorada tiñe la laguna y las aves regresan a sus dormideros.

En el interior de la laguna se encuentra un pequeño santuario de baobabs, considerados sagrados por la población local. Tu guía te explicará las leyendas y la importancia espiritual de estos árboles milenarios para la cultura senegalesa.

Las playas de Somone son más tranquilas que las de Saly. Encontrarás menos vendedores ambulantes y más espacio para relajarte. El mar es relativamente calmado, ideal para nadar y practicar deportes acuáticos sin peligro.

El pueblo en sí conserva un encanto genuino. Pasear por sus calles de arena te permite observar la vida cotidiana: mujeres cocinando al aire libre, niños jugando, artesanos trabajando. Los viernes, el mercado semanal llena de color y actividad el centro del pueblo.

Para alojarte, Somone ofrece opciones para todos los presupuestos, desde campamentos sencillos hasta pequeños hoteles con encanto. La gastronomía local destaca por su pescado y marisco fresquísimo, servido en restaurantes con terraza sobre la laguna.

Somone es también una base excelente para excursiones. La Reserva de Bandia, el delta del Sine-Saloum y la Isla de las Conchas están a poca distancia.

Si quieres combinar playa, naturaleza y tranquilidad, Somone es la elección perfecta. Un rincón de la Petite Côte donde el tiempo parece detenerse y la belleza de la laguna te invita a quedarte un poco más.