Desierto de Lompoul: dunas doradas y noche en jaima
¿Un desierto en Senegal? Aunque parezca sorprendente, entre Dakar y Saint Louis se esconde el desierto de Lompoul, un pequeño mar de dunas doradas donde puedes vivir una experiencia sahariana sin alejarte de la costa. Es uno de los destinos más mágicos y fotogénicos del país.

Descubre qué ver en Lompoul (Senegal)
Lompoul es un desierto de bolsillo: apenas 18 kilómetros cuadrados de dunas de arena rojiza y dorada que pueden alcanzar los 50 metros de altura. Pero lo que le falta en tamaño lo compensa en belleza. Sus formas ondulantes, moldeadas por el viento, crean un paisaje de ensueño.
Lo más especial de Lompoul es que el desierto huele a mar. Y es que el océano Atlántico está a solo unos kilómetros, separado por un bosque de eucaliptos. Esta proximidad crea una atmósfera única que combina las sensaciones del desierto con la brisa marina.
La forma más popular de disfrutar Lompoul es pasar la noche en jaima. Varios campamentos ofrecen tiendas mauritanas tradicionales, cena bajo las estrellas (normalmente cuscús), música de djembés alrededor del fuego y la posibilidad de dormir en el corazón del desierto. El cielo estrellado, sin contaminación lumínica, es espectacular.
Las actividades incluyen paseos en camello por las dunas, excursiones en quad, sandboard (deslizarse con una tabla por la arena) y, por supuesto, trepar hasta la cima de las dunas para ver el atardecer o el amanecer. Los colores cambiantes del desierto a estas horas son mágicos.
Si visitas entre enero y febrero puedes coincidir con el Festival du Sahel, un evento musical que atrae a artistas de toda la región. Las dunas se convierten en un escenario natural impresionante.
Para llegar a Lompoul debes ir primero al pueblo del mismo nombre (a unos 145 km de Dakar por la carretera de Saint Louis) y desde allí te recogen en 4×4 los campamentos, ya que las dunas no son accesibles en coche normal.
Lleva ropa de abrigo para la noche (el desierto se enfría), calzado cómodo para la arena, protección solar, mucha agua y cámara con batería de sobra.
Lompoul es una experiencia única: dormir en el desierto a cuatro horas de España. Un oasis de arena y paisajes espectaculares que merece una noche de tu viaje a Senegal.


