Baobab Sagrado: el árbol milenario de Senegal
En Senegal, los baobabs son mucho más que árboles. Considerados sagrados por la mayoría de etnias del país, estos gigantes vegetales son depositarios de la memoria colectiva, morada de espíritus y símbolos de la resistencia africana. Conocer los baobabs sagrados de Senegal es adentrarse en el alma más profunda del país.

Descubre qué ver en Baobab Sacré (Senegal)
El baobab (Adansonia digitata) puede vivir más de mil años y alcanzar troncos de 25 metros de circunferencia. Su silueta inconfundible, con el tronco abultado y las ramas que parecen raíces buscando el cielo, domina el paisaje de la sabana senegalesa.
En la cultura wolof, serer y diola, los baobabs más antiguos son considerados sagrados. Bajo sus ramas se celebran ceremonias, se toman decisiones importantes y se rinde culto a los ancestros. Se cree que los espíritus de los antepasados habitan en ellos, por lo que cortarlos o dañarlos está prohibido.
Algunos baobabs famosos que puedes visitar incluyen el Baobab Sagrado de Joal-Fadiouth, en el cementerio mixto de la isla, y los impresionantes ejemplares del País Bassari, especialmente en las aldeas de Iwol y Ethiolo. En la Reserva de Bandia también encontrarás baobabs monumentales junto a la fauna salvaje.
El pueblo de Palmarin, en el delta del Sine-Saloum, alberga un bosque de baobabs particularmente impresionante. Pasear entre estos gigantes al atardecer es una experiencia casi mística.
Del baobab se aprovecha todo. Su fruto, llamado pain de singe (pan de mono), es rico en vitamina C y se utiliza para preparar el bouye, una bebida refrescante muy popular. Las hojas se comen en salsas, la corteza se usa para hacer cuerdas y el tronco hueco ha servido históricamente como refugio, granero e incluso tumba para los griots.
Para fotografiar baobabs, las mejores horas son el amanecer y el atardecer, cuando la luz rasante realza sus formas espectaculares. Durante la estación seca (noviembre-mayo) están sin hojas, mostrando toda su estructura; en la estación húmeda se cubren de verde.
Acercarte a los baobabs sagrados de Senegal es conectar con una espiritualidad ancestral que sigue muy viva. Respétalos como lo hacen los senegaleses y déjate impresionar por estos monumentos naturales que han visto pasar siglos de historia africana.

